La inteligencia completa la alianza
Por: Jorge González Torrecilla, director de Comunicación y Desarrollo del OSDE Agrícola del MINAG
7 de abril 2026

En la EAIG «Los Palacios», epicentro de uno de los proyectos con Inversión Extranjera de mayor impacto en el país dedicado a la producción arrocera, encuentra en el ingenio su respuesta ante cada desafío.
La exitosa sinergia entre la empresa arrocera cubana y su socio vietnamita ya no es una promesa: es una realidad consolidada. Ahora, ambos dan un paso más audaz al recuperar una práctica que, aunque conocida en la tradición arrocera, adquiere aquí una nueva dimensión estratégica: la cría de patos en las áreas ya cosechadas.
No se trata solo de diversificar. Es una jugada maestra para mejorar el balance alimentario de sus trabajadores y, cuando logren la autosuficiencia, abrir la puerta a la venta a la población.

Dos mil “pichones” fueron introducidos en dos hectáreas bajo un sistema de pastoreo. Pero el verdadero negocio no está solo en la carne o los huevos. Los patos, mientras pastorean, actúan como centinelas naturales: eliminan plagas y combaten a uno de los mayores enemigos del cultivo, el arroz rojo, reduciendo sus niveles de forma significativa.

La experiencia revela una verdad tan simple como poderosa: la combinación de arroz y pato no es perfecta solo en la mesa. Lo es también en el campo. Y en tiempos donde la eficiencia es la clave, esta alianza silenciosa entre naturaleza y estrategia empresarial está escribiendo una nueva página para la agricultura cubana.
