Un faro agroecológico en la comunidad
Por: Anet Martínez Suárez, Periódico Girón
21 de febrero 2026

La joven Lisy Delgado López crea a diario un puente único entre la producción sostenible y la comunidad. Su organopónico Naturaleza con rostro de mujer traslada a un lado de la vía rápida girasoles erguidos, hortalizas recién cosechadas, frascos de encurtidos caseros y ramilletes de plantas aromáticas. Cada producto es el resultado visible de un mundo cultivado con liderazgo femenino y agroecología.

Este espacio, ubicado en Santa Marta, Varadero, fue sede del taller Mujeres en el camino del sol sobre bases agroecológicas, efectuado recientemente con la colaboración del Instituto Caribeño de Agroecología y el Centro Cristiano de Reflexión y Diálogo (CCRD) de Cárdenas.

La Doctora en Ciencias Agroecológicas Leidy Casimiro Rodríguez destacó el rol de la mujer en ese entorno urbano, capaz de movilizar a un grupo de personas de la comunidad y cambiar un terreno abandonado, incluso, con presencia de plantas invasoras como la aroma, en un espacio activamente productivo que abastece a parte de la población aledaña.

“La agroecología también requiere de un diseño femenino, de esa delicadeza e inteligencia innatas de la mujer, que contribuyan a crear soluciones prácticas a partir del uso de los recursos localmente disponibles. Por eso, la necesidad de apoyarlas con equipamiento para que mejoren sus medios de vida y las formas de producir, al mismo tiempo es una manera de apoyar el futuro del territorio”.
El encuentro devino momento propicio para dialogar entre académicos, trabajadores y pobladores, sobre agroecología como base científica y metodológica, una forma de construir resiliencia en sistemas de producción alimentarios y sostenibles.
Un convenio de colaboración entre el CCRD y el Instituto Caribeño de Agroecología apuesta por el montaje de un sistema fotovoltaico en esa zona para optimizar el sistema de riego de los canteros, que se encuentra en estos momentos en condiciones muy rústicas, manuales y dependientes de electricidad.
Naturaleza con rostro de mujer puede funcionar como una especie de faro en la comunidad, pues con el uso de la energía renovable demuestran que es posible ganar en autonomía y resiliencia, agregó Casimiro Rodríguez, quien también representa a la Finca del Medio, finca familiar de referencia internacional.

Lisy Delgado López, ingeniera y productora, confesó que, si bien el proceso ha sido fuerte, hoy logran la sostenibilidad en todos los sentidos: “en poder dar empleo a un total de 14 personas y que se sientan seguros, en convertirse en el sostén de sus familias, en sentir que más personas quieren unirse a este proyecto”.
“Después de dos años de comenzar de cero, nuestro huerto tiene el 100 % de sus canteros sembrados. A ello se suma la decisión de empezar a desarrollar encurtidos con el fin de cerrar ciclos. Además de abastecer a la comunidad con hortalizas, suministramos productos naturales a establecimientos gastronómicos de Varadero, como Varadero 60, Salsa Suárez, Terraza Cuba, Pizzas Rigos y El Aljibe”.
“Próximamente la instalación de paneles solares, una bomba de agua y el nuevo sistema de riego, nos ayudará muchísimo. El contexto sería otro porque podríamos cultivar con un riego eficiente con el sol”, expresó la joven natural de Jovellanos. La participación de niños y niñas de la comunidad en las charlas y en recorridos por el organopónico, también resulta una práctica habitual que contribuye a la formación de una conciencia ambiental.
